Les conocí hace muchos años cuando cayó en mis manos por milagro divino el disco Secret Name, ¿qué era aquello?, lentitud extrema, armonías vocales bellísimas, oscuridad…, algunos le han puesto la etiqueta de slowcore, pero son difícilmente etiquetables. Debo reconocer que al principio el disco me pareció demasiado oscuro y de hecho algunas de las canciones me siguen resultando muy ajenas, pero no hicieron falta demasiadas escuchas para darme cuenta que allí había algunas de las canciones más emocionantes que había escuchado jamás. Emocionantes, profundas, íntimas, para escuchar solo, sin hacer nada más, de esas canciones que te acompañarán toda la vida.
Two – Step - Secret Name
Después conseguí otro de sus discos Things we lost on fire, escuchando tal maravilla ya me convencí de que esa era y sería por mucho tiempo una de mis bandas preferidas, y que mi implicación con su música iría más allá que el mero hecho musical. Llegan hondo, muy hondo.
Like a forest- Things we lost on fire
Publicaron Trust (discazo) y The great destroyer, donde de la mano del productor Dave Fridmann (Mercury Rev), se dejaban llevar hacia la distorsión y los estribillos. Gira por España, primer concierto de ellos al que puedo asistir. Tercer momento de revelación. El concierto fue bastante desastre: eran teloneros y una avería en el sonido hizo que no tocaran mucho más de media hora. Media hora de pelos de punta, de sentir escalofríos. Después de ellos tocaba alguien creo recordar… ah sí, Tindersticks, ni me acuerdo de como fue.
In the drugs – Trust
Hasta ahora su último disco es Drums &Guns, otra obra maestra, en mi humilde opinión, incluyen bases electrónicas, y donde esa especie de nanas incómodas e inquietantes que son sus canciones suenan más bellas y más macabras.
Las palmas más inquietantes de la historia de la música: Breaker – Drums & Guns
If you need a murderer, además de ser en mi opinión una de sus mejores canciones, es también el título de un documental sobre ellos de hace un par de años: problemas mentales, compromiso religioso (mormones), difícil relación familiar (están casados), reflexiones en torno a religión, drogas, giras, espiritualidad, vida cotidiana en una pequeña ciudad estadounidense (Duluth, de donde también es Bob Dylan)…
Palabras mayores: If you need a murderer – Drums & Guns
Tocan en el Primavera, y conectes más o menos con su propuesta, su directo es una experiencia que nadie se puede perder, que trasciende la música y la lleva mucho más allá. Si pasan cerca estad atentos. Y la voz de ella… Es una de esas bandas que explican por qué cada vez me dan más pereza las bandas que necesitan cuidar tanto la pose, el diseño y el formato, y no quiero decir que la música deba ser seria y deba ser juzgada a partir de la coherencia o de la honestidad personal; sino que lo hagas como lo hagas, sea el género que sea, a mí me gusta ver que hay vida detrás y que hay algo que decir.
Espero que os gusten.
Un último video, maravilloso: Hand so small – Low & Spring Heel jack
8 marzo, 2010 a las 12:55 |
hace un par de años acabe en un concierto de low por una invitacion que llego de no se donde.. no lxs conocia y los teloneros eran un grupo de rock-reggae-no se que islandes..
ademas de lo fuerte que me pego su musica, habia probado por primera vez una sustancia que me dejo “muy sensitiva”..
al final del concierto no podia mas que acercarme a ellxs y a chapurrear lo poco que me salia en aquel estado de shock..
desde entonces son uno de los grandes grupos que me acompañan
grandes, muy grandes!!
10 marzo, 2010 a las 10:23 |
zak sally, antiguo bajista del grupo ha sacado un cómic, “reincidente” que pinta interesante.. en su búsqueda!