Concierto en el auditorio de CajaGranada, edificio hipermoderno recién construido en la ciudad. El patio de butacas es quizá demasiado vertical y se ve un poquillo lejos a los músicos, pero el sonido está muy bien, que es lo que importa.
Tocaba Bill Callahan (antes Smog) y allá que nos fuímos. Primera sorpresa, lleno casi absoluto, y eso significa varios cientos de personas. Muchas de ellas músicos o de la escena. Antes de Bill hubo dos mini-conciertos. Su batería se arrancó con un par de canciones (llamarlo canciones es demasiado arriesgado, más bien recitaba acompañado de golpes a la batería), cuando menos curioso. Después Marina Gallardo, gaditana, canciones delicadas, cortas y con una voz muy bonita, aunque parece que tiene que domarla un poco (una Hope Sandoval a lo bruto).
Todo se quedó en anécdota cuando empezó el concierto de Bill Callahan, él sólo con su batería, no hacía falta más, qué coordinación! Llena el escenario con ese vozarrón que al principio asusta pero luego mece; un conciertazo, muy intenso, muy delicado, con momentos estremecedores. Yo había seguido más o menos a este hombre durante los últimos años y siempre me ha parecido muy especial, pero en directo ya me ha ganado para su causa. Podía haberme quedado allí sentado durante horas escuchando y disfrutando. Un maestro, y todo esto lo digo sin apreciar bien sus letras , solo intuyéndolas, suficiente…
Regalito:
PD: Algún colega que andaba por allí sin saber muy bien a lo que iba se quedó medio dormido, si es que hay que saber a qué se va…
Etiquetas: Bill Callahan, Directo, Música, Smog
25 febrero, 2010 a las 22:28 |
Su último disco “Sometimes I Wish We Were An Eagle”, segundo mejor disco del año en Rockdelux.
27 febrero, 2010 a las 13:09 |
envidia
3 marzo, 2010 a las 12:27 |
confirmo lo escrito.
me acerque por recomendaciones fiables y quede más que satisfecha.
ole que voz, que compenetración y que movimientos de piernas.